Memoria de un país que será

En el invierno de 1816 en el Congreso de Tucumán se reunieron 32 delegados de la provincias para idear una nueva estructura política y debatir sobre la libertad e independencia del país.

El 9 de Julio fue firmada por todos los congresales el acta de la Independencia con el compromiso de ordenar el gobierno de nuestra nación. 

Que necesario seria hoy, trabajar juntos en vías de un proyecto de país, asambleas constituyentes, legislativas o sesiones en el congreso nacional que marquen nuevas políticas pensando en el futuro.

Pocas veces en el siglo XX se han producido acuerdos de política nacional pensando en proyección. Esos casos no se aplicaron como se debía y el resto fueron reformas de poca visibilidad, que ahí nomás a unas cuadras dejaron de tener vigencia porque fueron pensadas para lo inmediato.

Desde la biblioteca de la memoria,  sin tapas coloridas, algunos con subrayados infames, otros casi sin uso, todos maltratados y aun así sobresalen las palabras  de: M. Moreno, E. Echeverría, D. F Sarmiento, J.B. Alberdi, J. Hernández, L. Lugones, R. Rojas, R. Scalabrini Ortiz,  E. Martínez Estrada, J. Ingenieros, L. Castellani, L. Marechal ,A. Jaureche y tantos otros.

Uno los re-visa y añora lo no vivido pero documentado en las bibliografías que modelaron nuestra identidad, extraña para el país un tiempo de pensamiento profundo. Un permanente estado de querer ser y con fundamento para proyectar un país.

En nuestros días de mediocres ilusiones, muchas veces nos vemos, solos, de ideas y de hombres que eleven la voz para discutir seriamente y pensar sobre los que nos pasa.

A pesar de esto creo percibir palabras, que suenan probablemente como murmullo en los pasillos del pensamiento, tapados por el barullo televisivo.  Voces al fin; con ideas,  coherencia y compromiso.

Si, quizás uno  se entusiasme de nada, por ésta  pobre realidad donde el pan duro es “el pan” única comida. Pero ahí están solo hay que ir hacia ellos en los recortes de ciertas notas periodísticas de diarios o radios, en encuentros de divulgación o académicos, en algunos  foros virtuales de Internet y en publicaciones no masivas.

Fragmentada como está nuestra sociedad, con diferencias, históricas enemistades y en veredas enfrentadas, así andan algunos diciendo lo suyo. Son aquellos que no dejan que este fatídico tiempo pase sin nada que hacer. Ocupan el lugar de decir, discutir, proponer.

No es cierto que no haya propuestas para poder cambiar el rumbo de nuestro país, lo que seguramente nos hace falta es un espacio de encuentro, para saber, debatir y acordar acciones que nos vinculen a pesar de nuestras diversas convicciones.

En paz y calma, atendiendo la urgencia, pero sin la locura de lo inmediato que no permite medir los pasos a dar.

Tendremos que recuperar el espíritu de aquellos tiempos en que la patria se pensaba y  se fundaba paso a paso, adaptando las variables de este nuevo momento histórico  para la reconstrucción de lo que queremos ser como país.

Carlos Iglesias
Coordinador Gral. de CONSUDEC.ORG
Departamento de Comunicación
CONSUDEC
ciglesias@consudec.org

 

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