Abrazo-abrigo

El frío que estos días golpea duro incluso a quienes todavía podemos abrigarnos, quizás pueda meterse en nuestros huesos y hacernos más sensibles frente a un país donde el HAMBRE hiela a los chicos desnutriendo sin piedad, dejando su marca para siempre.

 

No es esto una aclamación masoquista, es un llamado de alerta, para no quedarnos frente a la estufita individual esperando que todo pase por fuerza de la naturaleza a un mejor clima.

 

Los comedores que funcionan en escuelas, patios de viviendas, salones de clubes y en las capillas, se están quedando sin comida.  Las calles se pueblan a la noche de aquellos que buscan la comida del día en las sobras de los que duermen.

 

Algo tenemos que hacer.

 

Sabemos que el estado no lo hace pero debería,  proteger de las necesidades básicas al pueblo especialmente al más humilde, y es por eso que una parte importante de la población alza su voz para exigir a la dirigencia política que haga lo que tiene que hacer y a la que prestó juramento.

Distinguimos, y es tema de debate en el hogar y en espacios de encuentro, que a esta situación se ha llegado no solo por la mala gestión de políticos sino también por el aprovechamiento del poder económico y las extorsiones internacionales a las que obviamente poco les interesaba la destrucción de nuestro país frente a sus enormes negocios.

 

La voz de demanda es justa y necesaria pero no alcanza. La tarea de reconstruir al país requiere de un compromiso auténtico y profundo donde cada uno ocupe su lugar unido con el que se tiene al lado y así en-redar esfuerzos.

 

En todas las escuelas, estatales y privadas, organizan campañas para ayudar con lo que sea a los que menos tienen.

CARITAS un organismo de la Iglesia Católica acaba de realizar su colecta anual con importante apoyo.

Organizaciones sin fines de lucro llevan adelante diversos programas de ayuda, vecinos solidarios que armaron sus comedores como Los Carasucias o Los Piletones, agrupaciones como La Red Solidaria entidades ecuménicas como Asociación Cristiana de Jóvenes y otras.

Asambleas barriales que no se quedaron esperando que se vayan todos para actuar, van en búsqueda de las necesidades de sus vecinos, para encontrar soluciones inmediatas. También hay algunos sindicatos que abren sus locales para concentrar ayuda.

 

Son tiempos donde la prensa (informar lo que se hace) la hacen los que hacen, los medios masivos de información ya no van en búsqueda,  ahora reciben la noticia y la divulgan si está dentro de sus parámetros editoriales.

 

Es tarea entonces de todos los que participan en alguna tarea solidaria, comunicar lo que se hace, cómo y dónde.

Comunicar y educar en este contenido básico y común , que no podemos dejar para dictar al final del año y que nadie puede llevarse a marzo.

 

Ser solidarios, pensar en el otro y participar en los cambios que nuestro país necesita. Nunca más quedarnos a esperar que otros hagan lo que nos corresponde a todos y a cada uno.

 

Queremos sumarnos a la tarea que tantos vienen emprendiendo abriendo este espacio de comunicación para ser pantalla y vínculo de lo que se está haciendo en cada rincón del país.

Para saber cómo sumarse, imitar el modelo de otros, intercambiar recursos y fundamentalmente para que las experiencias que nacieron desde la urgencia, puedan echar raíz en nuestra tierra.

 

Compartiendo nuestro abrigo podemos pasar mejor este invierno.

Carlos Iglesias
Coordinador Gral. de CONSUDEC.ORG
Departamento de Comunicación
CONSUDEC
ciglesias@consudec.org

 

volver