LAS COSAS
TIENEN MOVIMIENTO (revisar para cambiar)
¿Somos nosotros, individuos
que retomamos el andar en la marcha estancada de los
últimos años o son los paisajes y las cosas que se mueven
ante nosotros que quietos vemos pasar la vida?
Hay movimiento, eso seguro,
desde casi todos los ámbitos y rincones del país
parece que una nueva dinámica nos saca del lugar
pasivo que veníamos teniendo.
Nos extrañamos de experimentar
una sensación vital, señas que indican
que la sociedad vuelve a creer, que se puede volver
a intentar ser otro país, quizás el que
fuimos o el que soñamos en otras épocas
ya muy remotas. Pequeñas luces que dejan ver
un horizonte posible.
Lumbre mínima, que en
medio de la oscura cotidianidad, parece sol que asoma
con fuerza, despertando un nuevo día para todos.
Pareciera que tenemos motivos
para empezar y dar de nuevo. Cambio de gobierno, nuevas
gestiones y algunas buenas caras que llegan de sorpresa
en espacios muy importantes a ocupar.
Cansados de tantas desilusiones
y fracasos, nos cuesta confiar, pero eso no nos impide
estar expectantes y seguros de nuestras convicciones.
Esa fuerza interior es la que no nos dejará desaprovechar
cada instante para actuar en los cambios que necesitamos
y en convertirnos en pilares de sostén de lo
que aun tenemos que afianzar.
No hace mucho sonaba fuerte,
el que se vayan todos, hoy puede ser un buen momento
para que aquellos que vienen estudiando, diseñando
y/o trabajando en nuevas ideas para construir
una nación para todos, ocupen espacios de decisión
en todos los ámbitos políticos, de gestión,
en el campo de trabajo, en los laboratorios de investigación
y fundamentalmente
en la participación ciudadana.
Que no volvamos a poner la
responsabilidad en unos pocos. Que para bien o para
mal nos ocupemos cada uno, de crecer como país.
Ante los errores que nos llevaron
a los resultados dramáticos vividos, tengamos
cerca el modelo de los grandes maestros que, en la evaluación
de sus alumnos, corrige la tarea o el examen, no para
descalificar sino para posibilitarlo a que califique
mejor. El maestro frente al corregir lo realizado tiene
la misión de internarse en la obra, intensificar
logros y errores, marcarlos y abrir al alumno la posibilidad
de saber y aprender de lo hecho.
Reconocer los errores y volver
a realizar la tarea, con esfuerzo y compromiso habilita
no solo a hacerla mejor, sino a aprende la lección verdaderamente.
Quizás nos debamos un
poco de generosidad con nosotros mismos
y no condenarnos
para siempre por las caídas y equivocaciones
cometidas. Darnos una nueva oportunidad seguros de haber
aprendido y con deseos de ser mejores.
Será cuestión
de aprovechar el envión de este momento del país
y sacar de nuestra alma la fuerza docente y entusiasmar
a nuestra gente a sacar una hoja y empezar de nuevo.
Carlos
Iglesias Coordinador Gral. de CONSUDEC.ORG
Departamento de Comunicación CONSUDEC
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