Académico   Quincenario   Recortes   Documentos   Galería de Compras   Recursos   Escuelas   Contenidos
 

Quiénes somos

Equipo del sitio

 

 

Búsquedas

 

 

Contactos


 Experiencias

"LA ESCUELA Y LAS ORGANIZACIONES DE LA COMUNIDAD"

POR: RUBEN E. RIMONDINO
Profesor de Enseñanza Media y Superior en Ciencias Económicas -
Contador Público


En este proceso evolutivo en que están inmersas las escuelas, para poder dar respuesta a la variada gama de intereses de sus alumnos y fortalecer la equidad del sistema educativo, el papel que cumple el Equipo Directivo en la gestión institucional, es de cabal importancia.

Bajo esta perspectiva, donde prevalecen como metas el fortalecimiento y mejoramiento de las acciones institucionales, es necesario hallar los medios que establezcan y afiancen la relación entre la Escuela y su Comunidad, con acciones concretas que entrelacen estas instituciones, sus integrantes e intereses.

Desde el ámbito extra escolar, junto a las familias, también las Organizaciones o Asociaciones de la comunidad, cumplen una función primordial y valiosa, sostenida a través de esfuerzos organizados que permitan una cooperación relevante. En su cotidiano accionar, las Escuelas conocen mucho de intentos individuales que suelen realizarse en direcciones contradictorias y esporádicas, en vez de continuadas y comprometidas, por ello es necesario hablar de esfuerzos organizados y rescatar la idea de un empeño cooperativo, unificado y compartido, entre los actores del Centro Educativo y los referentes de las Organizaciones interesadas en esta participación comunitaria, que contribuyan por un lado, a la concreción y potencialización del Proyecto Educativo Institucional, y por el otro al fortalecimiento y afianzamiento intelectual del alumno y su inserción en el mundo socio económico que le toca vivir.

La participación responsable de este tipo de actores no debería limitarse solamente a un ‘padrinazgo’ empresarial a una determinada escuela, curso o jornada, o una entrega de premios, donativos o presentes, o refacción y mantenimiento edilicio, sino en colaborar con una real y verdadera inserción del Centro Educativo en el contexto comunitario al que pertenece, que atendiendo a las falencias y potencialidades propias del mismo, favorezcan sus posibilidades de desarrollo, el aumento de la calidad de vida, la educación no formal, la capacitación, la concientización, la ayuda mutua, la vinculación con el mundo del trabajo, y la promoción humana, entre otras.

Estos niveles y grados de participación concreta de entidades de la comunidad, tanto del ámbito público como privado, se podrían concretar a través de Hospitales, Municipios, Industrias, Comercios, Clubes, Bibliotecas, Mutuales, Centros Culturales, Cámaras Empresariales, Cooperativas, etc. permitiendo la inmersión de la Escuela en la real situación de su entorno, correspondiéndole a ella explotar las diferentes posibilidades de cooperación que esta instancia le presenta.

En el marco de la participación ‘de’ estas entidades, como así también ‘en’ las mismas, dentro de un amplio abanico posible, se propone como alternativas de trabajo, por ejemplo, la identificación y tratamiento de una problemática barrial o municipal determinada, que se podría complementar con un estudio de las causas, o una visita al Centro Vecinal, Municipio, Cámara de Empresarios, Centro Comercial, etc. a los efectos de intercambiar ideas, conocer procederes y/o presentar la propuesta de la escuela. Otra manera sería la participación en un proyecto de radio local o un periódico zonal a cargo de docentes, alumnos y padres, con una amplia gama de posibilidades de temas a emitir, desde la difusión de la labor y plan escolar, publicidades empresariales, noticias diversas, hasta campañas viales, asistenciales, sanitarias, humanitarias, ecológicas, etc., mediante notas, entrevistas y avisos, que implican la trasversalidad de acciones mediante la elaboración de escritos, fundamentaciones, estadísticas, fotografías, investigaciones, etc.

Otra alternativa lo constituyen las visitas educativas a otras entidades, muy utilizadas y que pueden ser útiles como punto de partida para una relación más significativa. Estas salidas no deben ser sinónimo solamente de viajes recreativos, sino que también ser aprovechados para otros fines, garantía de ello será el proyecto específico que respalde a esta actividad extracurricular. Conceptualmente estas visitas pueden ir desde un simple reconocimiento de la organización, el trayecto, su origen, su entorno, la zona, accesos, etc., pasando por una observación intensiva de procedimientos, administración, producción, comercialización, o un curso, una jornada o charla de capacitación, hasta el desarrollo total o parcial de un proyecto educativo. Respecto a la concreción de un proyecto específico, en la Escuela Media, y en sus últimos años de estudio, la realización de una práctica laboral concreta mediante la figura de la ‘Pasantía Educativa’ es una valiosa alternativa metodológica que pretende vincular al alumno con el mundo del trabajo, con la intención de aprender - haciendo.

Luego de este somero esbozo de posibilidades, la Escuela que opte por esta alternativa de cooperación, no debería adoptar una actitud pasiva y en espera de ofrecimientos, traducida en mera receptora de propuestas y posibles beneficios, sino mas bien, sanamente agresiva, adelantarse a los acontecimientos tratando de incentivar primero a sus actores institucionales para luego salir a convencer a los extra institucionales, difundiendo y presentando sus proyectos y planes que no solo contengan necesidades y demandas significativas, sino también propuestas atrayentes, facilidades de concreción y posibles resultados alentadores para todos los participantes de semejante compromiso asumido.

En los albores de un nuevo siglo, estas Organizaciones tienen como nunca antes, una responsabilidad ante la sociedad que va bastante más lejos que la simple maximización de ganancias u optimización de servicios. Esa meta será posible solo mediante una participación responsable que implique una aproximación más cívica, humana y sensible al complejo entorno social, desarrollando formas innovadoras de construir ‘capital humano’ a través de la inversión en acciones que favorezcan el fortalecimiento de la Institución Escolar y el afianzamiento intelectual del alumno.

------
Bibliografía:

  • Ley Federal de Educación. Ministerio de Cultura y Educación. República Argentina. 1993.
  • Cuadernillos para la Transformación. Hacia la Escuela de la Ley 24.195. Secretaría de Programación y
  • Evaluación Educativa. Ministerio de Cultura y Educación de la Nación. setiembre/1996.
  • Ministerio de Cultura y Educación. Revista Zona Educativa.
  • AGUERRONDO, I. 1998. La escuela como organización inteligente. Buenos Aires: Troquel.
  • TENTI, E. 1994. La escuela vacía. Deberes del Estado y responsabilidades de la sociedad. Buenos Aires:
  • SANTOS GUERRA. M.A. Entre bastidores. El Lado Oculto de la Organización Escolar. Ediciones Algibe.
  • PERKINS. D. La Escuela Inteligente. Gedisa. Barcelona.
  • FERRERYA HORACIO A. ‘De la Educación Comercial Básica al Polimodal’.
  • FERREYRA HORACIO A. ‘Aprender a Emprender’. Ediciones Novedades Educativas.  

 

Comentarios y preguntas a: comunicacion@consudec.org


anterior

© 1997-2001 Consejo Superior de Educación Católica