El acelerado
avance tecnológico y las velocidades
impuestas a las innovaciones que trascienden
los diversos ámbitos de nuestras
vidas, nos están exigiendo continuamente
que renovemos nuestros conocimientos y competencias
para responder a los requerimientos cambiantes
de la vida en el aspecto laboral y social.
El acceso, el uso y el aprovechamiento de
información de diverso tipo se perfila
como uno de los factores decisivos en el
éxito individual y colectivo de nuestra
comunidad. Estamos enfrentando una demanda
que abarca el ciclo de vida de las personas
y que exige la atención a necesidades
variadas y en continua transformación.
Uno de los grandes paradigmas de la educación
en el 2002 y en nuestro medio lo constituyen
la educación a lo largo de la vida,
enfoque que permitirá contribuir
a transformaciones profundas en los diversos
ámbitos de la vida de las personas.
Esto representa un reto de proporciones
enormes para nosotros. En la medida en que
sepamos aplicar sus beneficios a toda nuestra
comunidad estaremos contribuyendo a que
los sueños de Don Bosco se materialicen
en nuestra Patagonia de hoy.
A
pesar de que las nuevas tecnologías
han permitido crear nuevos ámbitos
de comunicación en el mundo, así
como poner al alcance de un número
creciente de personas los recursos de información,
la brecha entre quienes se benefician de
ellos y quienes quedan al margen es cada
día mayor. Aprovechar los nuevos
canales de comunicación significa
no solo tener acceso a las nuevas tecnologías,
sino adquirir la capacidad para sistematizar,
seleccionar y usar de manera provechosa
esta información para la vida cotidiana,
el desempeño laboral y el desarrollo
cultural y espiritual de las personas.
En
estos tiempos tan particulares en que nos
toca actuar: Un escenario de profunda crisis.
Entendemos esta crisis como una sucesión
de cambios muy bruscos que no respeta nuestros
tiempos, sino que impone despiadadamente
los propios, provocando incertidumbres y
temores. Seguir el ritmo de estos cambios
en la educación básica y formación
profesional es cada ida más difícil.
La bibliografía demandada para la
aplicación de nuevos conocimientos
y tecnologías emergentes a cada instante,
es cada vez más abundante y cara,
cada vez menos duradera en el tiempo, cada
vez más lejos de la capacidad de
compra de las instituciones, de los maestros
y de los alumnos.
La
paradoja principal respecto del futuro inmediato
de nuestra educación es que en el
marco de tantas incertidumbres, poseemos
una única certeza: el conocimiento
ocupará un lugar cada vez más
importante en nuestro desarrollo. El conocimiento
está constituyéndose en el
valor agregado, en todos los procesos de
producción de bienes y servicios
de una comunidad, de una nación;
haciendo que el dominio del saber sea el
principal factor de desarrollo autosostenido.
Realmente en esta sociedad del conocimiento
para no sentirnos excluidos debemos depositar
nuestra confianza en la fuerza igualadora
del saber.
Por
definición, tanto la fuerza como
la riqueza son propiedades de los fuertes
y los ricos. “La verdadera característica
revolucionaria del conocimiento hoy, es
que con los medios actuales, Informática
e Internet, el débil y el pobre pueden
adquirirlo.” Nosotros creemos que la profunda
crisis en la que estamos inmersos, no nos
quita esta herramienta operativa de real
eficacia para acceder al saber. Este trabajo
es un aporte que tiende a fomentar el uso
intensivo de esta herramienta en el ámbito
de las bibliotecas, las escuelas, los hogares.
Dios nos aprieta un poco para templarnos
en el cultivo de los valores, en la cultura
del esfuerzo y del trabajo. Escuchemos este
mensaje, es la parte buena de la crisis
que nos templará si nos dedicamos,
en la propuesta del: “Saber ser- Sabiendo
hacer.”
Las bibliotecas
tenemos un rol protagónico en estos
momentos. Debemos animarnos a dejar la cómoda
platea donde estamos mirando como las cosas
pasan y a veces ni nos enteramos de que
pasan. Debemos, desde nuestro modesto posesionamiento
generar un espacio donde seamos capaces
de hacer que las cosas pasen. Las bibliotecas
debemos ser actores en este escenario de
crisis.
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el proyecto INFOCIBER-ISES
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