Discurso Inaugural de la Hna. Gladis ULIARTE, rr.
Presidenta de CONSUDEC

"En el marco de un mes dedicado a celebrar la educación, nos reunimos para agradecer a educadores concretos, con nombre y apellido, con historia y alumnos. 

Nombrarlos, evocar su vida, sus méritos; es, principalmente, reconocer la gracia de Dios que hizo posible en algunos hombres y mujeres elegidos, que su infinita e inagotable paciencia; la que El nos tiene, se encarnara en ellos.

Dios no cambia su plan ni retira su amor, a los hombres que pecamos. 

El, Maestro eminente, ha querido asociar a algunos corazones a esta jamás bien entendida ni reconocida tarea. A los poseedores de este corazón los hizo testigos de esa inquebrantable convicción de que el mundo y la historia, pese a algunos signos contradictorios, terminarán bien. 

Por eso, entregar a estos maestros un signo que haga presente al Divino Maestro, es mostrar a mucha gente que sólo creyendo que al final triunfarán la verdad, la bondad y la belleza, y obrando en consecuencia, será posible la victoria definitiva.

Al felicitar a cada uno, les agradecemos la sabiduría, la ternura y los inmedibles kilómetros de tiza que dejaron estelas seguras en muchos discípulos.

Porque ¿quién podrá conocer los ecos que la palabra de ustedes, cada día, cada año, sigue despertando en las vidas de los que las escucharon?

Eso, ciertamente no se premia con una estatuilla, pero es una pequeña muestra del reconocimiento de todos. 

Por todos ellos y por ese “sentir”  y amor con el que enseñaron sólo siete letras, mejor trece: MUCHAS GRACIAS."

 

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