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ECONOMIA Y GESTIÓN

 Tema:  “El Nuevo Modelo Organizacional”

“LOS ACTUALES ESCENARIOS: ¿mercados de precios y de imágenes?
 

Dr. Daniel Deu
Docente de la Universidad de Buenos Aires 
Director de la Escuela de Capacitación del South Consulting Group


A modo de introducción

Los últimos veinte años de la vida argentina, sirvieron para advertir la importante incidencia de los efectos del contexto económico – político (el “afuera”) en la dinámica organizacional. 

Los fenómenos de crisis vividos en la mayoría de las organizaciones, estuvieron relacionados con la influencia de esos amenazantes y turbulentos contextos. 

Los cambios abruptos, ejercieron en ellas un impacto desorganizador, y con ello la desorientación de sus miembros al verse imposibilitados de prever el futuro. Aportaron una sensación de catástrofe frente a la ruptura de la continuidad.

Estos hechos implicaron el reconocimiento de una nueva realidad, la revisión de esquemas previos y, un duelo por lo que cambió y ya no existe.

Las organizaciones debieron transformarse o modificarse para evitar el riesgo de desaparición.   Desafortunadamente muchas no pudieron lograrlo.

En otras palabras, podemos afirmar que:
 

Las organizaciones dependen funcionalmente del contexto.  Los cambios que se produzcan en él incidirán directamente en su dinámica interna


Para dar una respuesta satisfactoria a ese “afuera”, entendemos que se hace imprescindible considerar:

-la organización desde una perspectiva dinámica;

-el entorno general y el entorno inmediato;

-los deseos y  necesidades del consumidor, y;

-los productos simultáneos. 

¨ La organización

Debemos entender que seguir considerándolas como sistemas cerrados tiene un único destino: “desaparecer”.

Es necesario concebir a las organizaciones como sistemas abiertos que no tienen razón de ser sin la consideración del “afuera”.

Las viejas concepciones basadas en la idea de “vendo lo que produzco” han sido dejadas de lado.  Los permanentes cambios que se producen en los escenarios, hacen necesario el diseño de organizaciones flexibles que puedan adecuar su estructura a la estrategia.  Hoy se habla de “producir lo que se vende”.

¨  El entorno

Es muy importante que la organización sea manejada manteniendo el  “ahí afuera”  -el entorno- en permanente consideración.  Debe monitorizarlo para detectar tendencias, cambios, restricciones e interdependencias que luego se puedan convertir en oportunidades o amenazas. 

EL llamado proceso de la globalización ha cambiado completamente las reglas del juego. La formación de bloques económicos, las sucesivas crisis financieras, la concentración del poder económico, la caída de la renta, los mercados hipercompetitivos, la tercerización de la economía, el desempleo y la exclusión, son algunas de sus consecuencias.

En los nuevos escenarios, sólo sobrevivirán las organizaciones que tengan mayor capacidad de adaptación al entorno. 

Es imprescindible detectar todos los cambios que se producen en el entorno general (contexto económico, tecnológico, político, legal, social, cultural y demográfico en el que la organización “vive”), y los posibles impactos que se puedan producir en el entorno inmediato (el contexto en el que opera).

En síntesis, la organización evoluciona o desaparece de acuerdo a como establece  el vínculo con el escenario y logra satisfacer las necesidades que ese vínculo va requiriendo en el transcurso del tiempo.

¨  Los deseos y necesidades del consumidor

El objetivo central de las actividades de la organización en su conjunto, debe ser la satisfacción de necesidades.

Según L.Abbott, la necesidad puede ser de dos tipos:  genérica (abrigo y vestimenta), y derivada (el traje).

Por ello, el objetivo de la organización debe definirse claramente en relación con las primeras, que evolucionan constantemente hacia niveles superiores  y nunca se saturan.   

Esto hace que la producción de bienes y servicios se encuentre bajo el impulso constante de los requerimientos provocados por la evolución de las necesidades genéricas.

Es de fundamental importancia, que las organizaciones efectúen un pormenorizado estudio de las necesidades de los individuos, que les permita una mejor interpretación de las actitudes y comportamientos de quien es el motivo central del intercambio.

La delimitación clara de las necesidades básicas que se pretende satisfacer, permite definir mejor el rumbo de la organización, y en consecuencia, un efectivo cumplimiento de sus objetivos.

 

¨  Los productos simultáneos

Durante muchos años y bajo la perspectiva del enfoque tradicional, se sostuvo que la esencia de todo negocio consistía en obtener rentabilidad a través de la relación entre un producto y un mercado.  Sin embargo, esta postura no explicaba el “real” funcionamiento de muchos emprendimientos.

Sabemos que el concepto de “transacción” nos conduce al concepto de mercado.  Y que un mercado consta de las personas que compran o que podrían comprar un producto.

Podemos decir que “se considera producto todo aquello que pueda satisfacer una necesidad”.  Y la satisfacción de esa necesidad no necesariamente tendría que provenir de un producto físico; podría tratarse de una cuestión emocional, por ejemplo el afecto o la belleza que se forman en la “mente” del individuo que proyecta en ellos sus propias ideas y sentimientos.

 

¨  Una posible conclusión

Las organizaciones, como protagonistas de la realidad social contemporánea, se desarrollan (o intentan desarrollarse) en un ámbito complejo como lo es todo aquel en el que participan las personas.

La globalización de la economía mundial en estas últimas décadas, ha vinculado aún más la realidad interna de las organizaciones con su contexto externo.

La expansión del comercio, las operaciones transnacionales de las empresas, la integración de las plazas financieras y el espectacular desarrollo de la información, han cambiado las reglas de juego de los mercados.

La base del nuevo paradigma está en entender estos grandes cambios permanentes e intentar formar una nueva manera de pensar para enfrentar la complejidad que presenta esta “nueva realidad”.

Se hace indispensable el monitoreo continuo del entorno general e inmediato donde se desenvuelve la organización. 

La comprensión de los actuales escenarios (el “afuera”), permitirá una mejor interpretación de las actitudes y comportamientos de quienes, en definitiva, son el motivo central de su existencia y permanencia en el futuro.   

 

Comentarios y Consultas a: comunicacion@consudec.org


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