Uno
de los pilares que
fundamenta la idea
del Nuevo
Modelo Organizacional,
es el análisis
de las interrelaciones
entre el
“Afuera” y el “Adentro”
de
una organización.
Indudablemente,
al ser ésta
un ente semiautónomo,
depende funcionalmente
de aquél.
El
acontecer del Afuera
-entorno-
impacta en ellas.
En
la actualidad, podemos
observar que la
turbulencia del
contexto se convierte
en un amenazante
acelerador
de
procesos de crisis
internas para las
mismas.
Si
bien hoy la orientación
al mercado
es un axioma básico
de la conducta organizacional,
ya que el Afuera
está cambiando
vertiginosamente
día tras
día, no basta
con que las organizaciones
se esfuercen por
seguir muy de cerca
cada uno de estos
cambios, y
aún
de adaptarse a ellos.
La
clave para enfrentar
las
dificultades que
plantea el contexto
reside en buscar
la manera de anticiparlas.
Consideramos
que para ello, y
como una premisa
fundamental, las
instituciones deben
estar preparadas
desde el “Adentro”
–el
N.M.O.-.
Se
está imponiendo
el desarrollo de
un nueva óptica,
una especie de “puente”,
que contemple simultáneamente
los dos aspectos:
*
“EL
ADENTRO”: comprende
el aprovechamiento
del entusiasmo y
la capacidad de
aprendizaje de toda
la gente, el mejoramiento
de la información
para la toma de
decisiones estratégicas,
y la optimización
de los recursos
materiales. Todo
ello dentro de un
esquema que llamaremos
“tablero integral
de comando”.
*
“EL
AFUERA”: está
conformado por
el
contexto económico,
político,
tecnológico,
legal, social, cultural
y demográfico,
y más específicamente,
por las demás
organizaciones e
individuos con los
que una institución
interactúa.
Lamentablemente,
y basándonos
en las estadísticas
que reflejan la
desaparición
de innumerables
organizaciones durante
los últimos
años, debemos
afirmar que son
muy pocas las que
han podido resolver
su problemática
con una manera diferente
de pensar –N.M.O-.
Las
que aún sobreviven,
están desorientadas
y con una sensación
de catástrofe.
Si
tenemos en cuenta
que la velocidad
del cambio externo
es cada vez mayor,
bajo
estas circunstancias,
es mucho menor el
tiempo que tienen
para compensar o
corregir un error
de apreciación.
Para
anticiparse a la
crisis, se hace
imprescindible entonces,
desarrollar un nueva
manera de pensar
con una visión
organizacional integradora
-N.M.O.-
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