LAS
FINANZAS PERSONALES Y LAS ACTITUDES
Prof.
Susana Abelson
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Es importante
que los adultos le brindemos a los jóvenes
las herramientas para organizarse, gestionar. Enseñarles cómo consumir, cómo
gastar, a manejarse con solvencia con el
dinero, es decir “cómo
funciona”.
Aquí entran
en juego los valores, los éticos y los materiales. Por ello lo invitamos a repensar el concepto del término
valor en sus diferentes acepciones.
Se entiende como
el grado de utilidad o aptitud de las cosas
para proporcionar
bienestar, dentro de los
fundamentos de la ética
y de la filosofía. Otro sentido es: la cualidad de
las cosas, por la que se da
cierta suma
de dinero.
También figuradamente Valor significa
osadía y en ella pensaremos cuando hay que enseñarles a los jóvenes la necesidad de
tomar
las riendas del poder personal y cómo
ejercer el control de los deseos.
En nuestra educación, se dan por sobreentendidos algunos
conceptos. A veces, a nuestros hijos, les
creamos dependencia
con respecto al dinero, como una manera de ejercer el
control sobre ellos y
sus acciones. Pero realmente no pensamos
en forma conjunta, padres, jóvenes
y escuela, el modo
de hablar sobre el tema y plantear estrategias
de crecimiento a este nivel. Los adultos
damos “instructivos” y "consejos"
sobre la marcha de los hechos cotidianos, realizamos intentos de mensualidades
"flexibles", pero lejos estamos de enseñarles a organizarse,
gestionar, es decir “a usar el dinero”. Tal vez por que nosotros no pasamos por
esa experiencia y sabemos gastarlo pero no sabemos usarlo bien. Tal vez
nunca nos detuvimos a pensar el tema por
que nos parecía “muy obvio”.
La idea es que
abramos nuestra cabeza a nuevos modos de
encarar el tema, que generalmente nos crean miedo o pensamos que hablar sobre
el tema nos estaría etiquetando como
mercantilistas y materialistas.
Sabemos que el dinero implica poder. Poder se asocia con dominio, con la facultad
que uno tiene para mandar o ejecutar una
cosa.
Fuerza. Vigor,
capacidad, posibilidad, poderío.
Según el diccionario son algunas
de las ideas que surgen de este término.
Por ello la proyección que implica
para el futuro de nuestros hijos nos exige
el tomar conciencia y la necesidad de guiarlos para que puedan
elegir buenas opciones.
Muchos jóvenes tienen tarjetas de crédito, que los padres les proporcionan
antes de terminar la secundaria, y jamás recibieron un curso
sobre cómo funcionan
los intereses de esas tarjetas. No están
preparados para enfrentar el mundo que los
aguarda, dónde se enfatiza más el gastar
que el ahorrar, por ello es interesante que
antes que dejen el hogar puedan entender
la diferencia entre inversión/valores y compromisos/obligaciones.
Por ello nuestro
cambio de paradigma manifestado con
las simulaciones del Aula Empresarial donde el Aprender a Gestionar, Aprender Administrar, Aprender a Microemprender
les dan a los alumnos la posibilidad
de “prepararse para la vida” desarrollando principalmente el juicio crítico,
la toma de decisiones y a utilizar el “sentido común”, el que, a criterio de muchos es el menos
común de los sentidos.
Bibliografía:
Padre Rico-Padre Pobre. R.Kiyosaki y S.
Lechter. Ed.Time & Money
Bibliografía:
Padre Rico-Padre Pobre de Robert Kiyosaki
y Sharon Lechter Ed. Time & Money Editions. |