“La
realidad, las percepciones y
el proceso de la toma de decisiones”
Dr.
Daniel Deu
Docente
de la Universidad de Buenos
Aires y de la Universidad Nacional
de Luján Director
de la Escuela de Capacitación
del South Consulting Group |
La toma de decisiones constituye el
núcleo de la actividad del ápice
estratégico (1) (Santos Guerra M.A.,
1997) de las organizaciones
educativas.
Es una condición
“sine qua non”
para poder conducir
y orientar el trabajo de los distintos grupos
de actores que interactúan en una
institución, en pos del cumplimiento
de los objetivos prefijados por la Dirección
General.
Sin embargo, cada
uno de los miembros que la componen, conciente
o inconcientemente tienen en su mente una
percepción diferente de cómo
es la organización completa.
El propósito
de este artículo es debatir –muy sintéticamente- si las percepciones que las personas
tienen acerca de lo que ocurre “crean” la
realidad o si ésta
existe más allá
de cómo sea percibida.
Considerando que este tema gravita directamente
en el proceso
de toma de decisiones, entendemos que su tratamiento
y comprensión resulta imprescindible
para un eficiente manejo organizacional.
*¿Hay una
realidad, o son varias realidades?
La respuesta a
este interrogante está directamente
relacionada con los llamados Modelos Mentales. Este concepto, que para algunos
se remonta a la antigüedad, fue utilizado
por primera vez en los años cuarenta,
por el psicólogo Kenneth Craik.
Existe consenso
para definirlos como imágenes
o supuestos que llevamos en
la mente acerca de nosotros,
los demás, las instituciones y todos
los aspectos del mundo. Son de cada uno, están
muy arraigados en nosotros y nos predisponen
ante la experiencia de una manera en concreto.
A modo de síntesis,
podríamos decir que los Modelos Mentales:
*Son
imágenes internas que nos limitan
a modos familiares de pensar y actuar:
*Tienen
que ver con lo que sentimos y lo que hacemos,
no con lo que decimos.
*Pueden
ser simples generalizaciones o teorías
complejas.
*Condicionan lo
que percibimos y lo que hacemos en consecuencia.
*¿Una posible
conclusión?
Por lo expuesto
hasta aquí, estamos en condiciones
de afirmar que la realidad
existe más allá de la percepción
que cada uno de nosotros hace de ella.
Cada persona en
función de lo que percibe, construye
una interpretación –un paradigma- con la que “lee”
la problemática que envuelve a la
organización, y en base a ella toma
decisiones.
En otras palabras,
lo que el ser
humano percibe, por lo general, no es el
mundo real.
Ahora bien, si
aceptamos que existe una realidad y múltiples
“paradigmas” imperfectos, el problema principal
es comprender la organización real.
La mayoría
de las dificultades que enfrentamos se deben
a la forma en que pensamos. Es decir, que la formulación
del problema que se desea enfrentar, condicionará
la manera en que se va a tratar de resolverlo.
Se hace imprescindible
entonces, que intentemos ampliar la “intersección
de percepciones” (cerrar las brechas) que
tiene cada uno de los miembros de la organización,
respecto a un determinado problema.
De esta forma se
enriquecerá el proceso de toma de
decisiones, y en consecuencia se obtendrán
mejores resultados.
(1) El autor considera que el Ápice
estratégico abarca a todas las personas
que tienen responsabilidad en la escuela,
sea el Director, el equipo directivo o el
Consejo Escolar. |